El pasado 19 septiembre se celebró el Egreso de la Séptima Camada de la Granja de nuestro circuito de los Hogares de Cristo en la Capilla de San Cayetano de Campana donde se desarrolla este umbral del proceso.
En un sencillo acto que consiste en la celebración de la Eucaristía con la Entrega de presentes a los 17 muchachos que Egresaron en este grupo y terminando con un almuerzo comunitario a base de pizzas con todos los presentes. Les traemos para compartir las palabras de GRATITUD de uno de ellos, en representación de todos los demás:
Después de 4 meses queremos expresar nuestro agradecimiento a cada uno de ustedes por el tiempo, por el espacio, por el compromiso y dedicación, por enfrentar las adversidades juntos, en familia. La firmeza combinada con la sonrisa, los momentos compartidos, las lágrimas, esas escuchas y charlas interminables que hicieron que pudiéramos tomar conciencia y que nos permitieron poder estar acá y formar parte de esta grande y hermosa Familia.
Nos dimos palabras de aliento unos a otros, un abrazo, una escucha y nunca nos rendimos por muy difícil que se nos hizo: pagar nuestra cuenta cuenta, una por una, que a eso vinimos, a afrontar LA VIDA COMO VIENE.
Gracias a Gonzalo Martínez, Arnaldo Soler, Mauricio Hinchaupe, Leo Moya, Luis Angel y en especial al P. Carlos Morena que hace que esto sea posible. Gracias por sus motivaciones, sus correcciones, las devoluciones de cada grupo, actividades y consejos. Muchas experiencias buenas y malas que nos hicieron cada vez más fuertes y que estarán en el corazón de cada uno de nosotros. Gracias por enseñarnos a revertir nuestros malestares diarios y a evitar actuar por impulsos; gracias por ponernos límites cuando era necesario, pero también por momentos de relax: una pelicula, un futbol, una comida especial, una salida a pescar o a la costanera.
Gracias por cada grupo con las psicologas Sandra, Laura, María y Jorge, acompañados por el P. Carlos. Gracias por enseñarnos a transitar el día a día de forma diferente, apoyándonos en esos momentos de tranquilidad para ver y analizar nuestro interior, nuestro corazón. Con ustedes pudimos pasar el umbral más difícil, el UMBRAL DEL CORAÓN. Y también agradecer a la madraza Adriana, por acompañarnos en nuestro camino de acercarnos cada vez más a Dios. En suma, gracias a todos quienes hicieron parte de este proceso, de este gran paso que damos juntos en Familia; gracias a todas y todos que forman parte de esta FAMILIA GRANDE del Hogar de Cristo, que ya es la nuestra.
Acá aprendimos:




















