Homenaje a Angel Zaragoza un hombre que entendía que la fe debe caminar junto al pueblo

El domingo 14 de junio desarramos un emotivo homenaje al Padre Ángel Zaragoza con el descubrimiento de una Placa conmemorativa en la fachada de la Capilla San Alfonso, encabezado por vecinos de los barrios 25 de Mayo y Villa Massoni. Varios medios de comunicación se hicieron eco del acto, como Deltacom o La Voz de Zarate.

Esta entrada no puede decir más que gracias a todos los que hicieron posible este Homenaje y recoger acá para nuestra memoria estas notas para que no se pierdan en el mar de palabras de nuestra sociedad actual. Citamos parte de la Nota de LA VOZ de Zarate:

Con profunda emoción, vecinos y vecinas de los barrios 25 de Mayo y Villa Massoni, junto a la comunidad de la Capilla San Alfonso —una de las comunidades de la Obra Don Bosco— realizaron este domingo el descubrimiento de una placa conmemorativa en homenaje a Ángel Zaragoza, una figura fundamental en la historia social, educativa y comunitaria de esta zona de Zárate.

La actividad se desarrolló en el marco de los 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar en la Argentina y comenzó con una misa celebrada por el Padre Gaspar Martínez, quien destacó la profunda huella que Zaragoza dejó en la comunidad y la vigencia de los valores que guiaron toda su vida: el compromiso con los más humildes, la solidaridad, la educación y el trabajo comunitario.

Tras la celebración religiosa, vecinos, familias y antiguos integrantes de la comunidad participaron del descubrimiento de una placa que quedará como testimonio permanente de gratitud hacia quien ayudó a construir mucho más que instituciones: ayudó a construir comunidad.

Ángel Zaragoza fue uno de esos hombres que entendían que la fe debía caminar junto al pueblo. Fue un verdadero cura obrero. Además de su tarea pastoral, trabajaba en una fábrica y compartía las mismas jornadas, preocupaciones y esperanzas que los trabajadores a quienes acompañaba. Su compromiso nacía de una experiencia de vida concreta, cotidiana, compartida con quienes luchaban día a día para sostener a sus familias.

Esa cercanía lo convirtió en una referencia indispensable para los vecinos de lo que entonces era Villa Ciriaco —actual barrio 25 de Mayo— y también para Villa Massoni. Gracias a su impulso y a una profunda vocación de servicio nacieron instituciones que marcaron para siempre la identidad de la zona, como el Centro Social Juan XXIII, la Escuela N.º 12, el Jardín de Infantes y la actual Capilla San Alfonso.

Pero quienes participaron del homenaje coincidieron en que su legado va mucho más allá de las obras materiales.
Durante el acto afloraron recuerdos, anécdotas y emociones que atravesaron varias generaciones. Muchos recordaron haber tomado con él su Primera Comunión. Otros evocaron los bautismos de sus hijos, los matrimonios que celebró o la compañía que brindó en momentos difíciles. Entre abrazos, lágrimas y sonrisas, quedó reflejado que Zaragoza formó parte de la historia personal de cientos de familias zarateñas.

Lee acá la Nota de LaVoz Zarate

Nota de Deltacom

Y acá una muestra de imágenes del acto. Muchas gracias a todos.

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