La Familia Grande Hogar de Cristo (FGHC) cumplió 18 años de abrazar la vida.

El pasado fin de semana, 14 y 15 de marzo celebramos un nuevo cumppleaños en un MACRO Encuentro, fiesta y misa en la Villa Marista de Luján.
La misa de cierre fue una fiesta. Presidió monseñor Oscar Ojea, obispo emérito de San Isidro; y concelebraron los obispos Eduardo García, San Justo; Joaquín Sucunza, auxiliar emérito Buenos Aires; Raúl Pizarro, auxiliar San Isidro; y el arzobispo de Mercedes-Luján Jorge Eduardo Scheinig, junto a más de 50 sacerdotes llegados desde distintos puntos del país. Y se calcula que la asamblea llegaba a 5000 personas.

La predicación estuvo a cargo del padre Leonardo Silio, responsable de Hogares de Cristo en Moreno Sur, y coordinador de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia.

Compartimos un abstract de la homilía:

  • Lo más lindo que nos puede pasar como FGHC es estar juntos, ser comunidad, para festejar nuestros 18 años de vida.
  • Como leíamos en el Evangelio, este ciego que fue curado y era ciego de nacimiento. No es un detalle menor.
  • Les pregunto: ¿quién llegó ciego al Hogar? (casi todos levantan la mano) ¿Y el Hogar les hizo recuperar la luz? ¡¡Sí!! (responde la asamblea) Eso es lo que nos enseña Jesús en el Evangelio y es la misión más bella que tenemos en el Hogar de Cristo.
  • El ciego de nacimiento no conocía la luz, no conocía rostros, no conocía colores, no conocía absolutamente nada. Descubrir que hay otra vida, que hay otra realidad, que hay otra historia detrás de esa luz.
  • Lo más importante que hizo Jesús con este ciego fue devolverle la dignidad, la capacidad de volver a soñar, de volver a crecer, de volver a pensar un proyecto de vida, de volver a ser parte de la historia pero de una historia distinta.
  • ¿Cuántos pibes y pibas en nuestros centros barriales, en nuestros hogares llegan ciegos, sin capacidad de soñar, de crecer, de pensar que hay otra opción en la vida? Y el hogar va haciendo ese caminito, como hizo este ciego que se fue a presentar a Jesús, después fue con los fariseos, después fue a un lado, después fue al otro, pero hizo un camino en el que pudo descubrir que esa luz. Se encontró con el Maestro, se encontró con el Salvador, se encontró con Jesús.
  • • Dignidad es lo que día a día soñamos en cada centro barrial para cada pibe, para cada piba. Que vuelvan a soñar una familia, a encontrarse con sus hijos, su madre, con la posibilidad de tener un trabajo digno en sus manos.
  • Hoy vivimos tiempos difíciles en los que pareciera que la virtud suprema es el individualismo, es el sálvese quien pueda. Pero hoy, como Familia Grande desde Luján debemos gritar con más fuerza: Queremos ser familia, queremos ser comunidad, queremos seguir devolviendo la dignidad a tantos hermanos nuestros que están al borde del camino, que están tirados, que están rotos. Queremos reconstruir ese tejido roto de la vida y transformarlo en un tejido nuevo, en una esperanza nueva, en que hay otra posibilidad, hay otra vida y queremos entrar en esa historia.
  • Muchas veces se nos insulta diciendo que la justicia social o que las obras de misericordia son un pecado. Son el lugar más hermoso donde un cristiano puede estar para descubrir que la dignidad que Él nos enseñó.
  • Una vida que vuelve a florecer, es una vida que se encuentra con Jesús y desde Jesús comienza a construir una nueva historia, una nueva vida.
  • No somos mercaderes de la pobreza. Somos hombres y mujeres que queremos hacer el bien como lo hizo Jesús, pasando, viendo, mirando, no esquivándole al dolor humano, sino haciendo lo propio y acompañando la vida como viene.
  • Como decía el evangelio, algunos se preguntaban qué pecado había cometido ese hombre que era ciego. Y vos, cuando llegaste al Hogar, alguien te preguntó, ¿qué pecado cometiste? Te abrazamos, recibimos y dijimos: “Bienvenido. Sos parte de esta familia grande, sos parte de esta comunidad que comienza a acompañarte, que comienza a ser parte de tu vida”.
  • A mí me llena el corazón cuando paso por un Hogar, por un Centro Barrial y me dicen: “Padre, esta es mi familia. Esta es la familia que yo elijo. Esta es la familia en la que quiero seguir creciendo”.
  • Es hermoso el lema de este año: “Somos misión”. Qué lindo que podamos hacer este compromiso, ser misión implica ser Jesús, como hizo Jesús, caminar, mirar, abrazar, llevar a la Virgen, encontrarme con los otros y traerlos a la Familia, como nos enseñó el Papa Francisco. Queremos ser una iglesia en salida, una iglesia que sea tienda de campaña, una iglesia que sea misericordia, una iglesia que abraza, que recibe, una iglesia que siempre esté al servicio de los más humildes, los más pobres, porque ahí está el corazón de Jesús, ahí está el rostro de Jesús.

GESTOS

No podía faltar el gesto de lavatorio de los pies, la música a cargo del padre Damián Reynoso y su banda, y la entrega de manos del procurador del gobierno de la provincia de Buenos Aires Julio Conte Grand y del juez de casación Alejandro Slokar de las Reglas Papa Francisco— Para el trato humano de las personas excluidas “como signo de trabajar desde la justicia por la dignidad de aquellos pibes y pibas que están privados de su libertad para que puedan tener un trato digno, y que puedan recibir la posibilidad de una vida nueva y no solamente una reclusión. Estamos trabajando en eso. Es un compromiso de la justicia con los Hogares de Cristo”, explicó monseñor García.

Los dejamos con unas imágenes:

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